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Los ponches y demás preparativos después de las misas

Es común en la ciudad del Cusco mandar hacer una misa en alguna iglesia sea esta por motivos de salud o celebraciones del fallecimiento de algún familiar o amigo. Queramos o no las perdidas y el duelo son inevitables y pasa en todas las familias.

Esta costumbre de mandar a realizar misas es tan fuerte que cada dia hay una o más especialmente en las iglesias que se encuentran en el centro histórico de la ciudad, estas misas son realizadas por familias cusqueñas que recuerdan con mucho cariño a sus seres queridos, durante la misa el padre aporta mucho cuando se trata de una misa de difuntos, porque las palabras que dice fortalece a las personas y las apoya a que se acepte el descanso en paz de los difuntos.

Cuando la misa está terminando, los familiares que la mandaron a realizar reciben abrazos de condolencia por parte de los asistentes que generalmente son familia y amigos, algunos miembros de la familia empiezan a salir afuera de la iglesia para alistar los preparativos que realizaron para agradecer a todos los participantes.

Generalmente se preparan los ponches, estos pueden ser: ponche de habas, noche de guinda, ponche de almendra, ponche de leche, todo esto va acompañado de tortas que son cortadas en tajadas o también pueden ser galletas o sándwiches esto depende a los gustos de la familia o a su economía.

Ponche de Habas, Cuzco
Ponche de Habas, Cuzco

Según va saliendo la gente de la misa, se les va diciendo “ acérquense por acá por favor, sírvanse” y así poco a poco la gente se va juntando en un grupo grande , en bandejas se pasa el ponche servido en vasos descartables, otros familiares van pasando en otras bandejas la torta o galletas.

Mientras van tomando y comiendo entre ellos van contando algunas experiencias que pasaron con el difunto o difunta, este compartir lo hacen con todos los que asistieron a la misa pero también se extiende a la gente que está pasando por el lugar, pues la gente sabe de esta tradición y del compartir , al ver salir a la gente de la misa empiezan a decir “hubo una misa y ya van a servir el ponche , vamos todos” y se acercan y dicen “por favor me pueden servir ponche”, esto da mucha alegría a los familiares porque a cambio de esto recogen las bendiciones, porque a la vista de Dios no hay ningún tipo de mezquindad.

Aparte del ponche y los bocaditos, las familias reparten un presente con la foto del difunto para que lo recuerden y le hagan las oraciones, estos recuerdos pueden ser, llaveros, corazones, cofrecitos, que generalmente los adquieren en las imprentas, aunque en algunos casos la familia hace estos recuerdos manualmente para mostrar su cariño con los que participan de la misa.

Para poder mandar a hacer una misa se tiene que peticionar con anticipación, mínimo de un mes, por la demanda que existe, teniendo todos estos días para organizar los preparativos para que la misa salga bonita, además de esto las misas van siempre acompañadas de cánticos corales que le dan un ambiente acogedor a la misa.

Esta hermosa tradición del compartir después de las misas es muy fuerte y esperemos que nunca se pierda, y ahora ya saben ustedes que son bienvenidos a tomar el ponche después de las misas y ser parte de esta tradición.

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