Cultura

La rebelión no termina

Jóvenes muertos en el verdor de su juventud, rebeldes, de diferentes índoles, dueños de refranes profundos, Túpac Amaru el Inca; Tupac Amaru José Gabriel Condorcanqui; y Tupac Amaru Shakur siguen oyéndose hasta la actualidad.

Los tres tenían más en común que sus nombres solamente.

Tupac Amaru fue el último de los Incas, y fue considerado descendiente directo del Inti, el dios sol incaico. Él, su esposa y su hijo fueron capturados por los españoles y juzgados por rebeldes a la nueva corona. Aunque los sacerdotes exigieron que fuera enviado a España para ser juzgado, el virrey Toledo, quien tal vez no tenía la autoridad adecuada, ordeno que se colgara al último Inca delante del público andino. Sus últimas palabras fueron: “Ccollanan Pachacamac ricuy auccacunac yahuarniy hichascancuta”.
“Pachacamac divino, observa cómo los enemigos derraman mi sangre.”

José Gabriel Condorconqui, que afirmó ser descendiente de Tupac Amaru, tomó el nombre de Tupac Amaru II en el siglo XVIII y conducía una rebelión en contra de los españoles por sus prácticas tributarias, particularmente hacia los pueblos indígenas.

Tony Barber, del Financial Times, aseveró: “La rebelión Tupac Amaru comenzó en el virreinato español del Perú en 1780 y se convirtió en el mayor levantamiento popular de la historia imperial española. Hasta el día de hoy, su impacto resuena en la política actual latinoamericana ”

El historiador Charles F. Walker escribió un libro titulado “La rebelión de Tupac Amaru” y afirma: “La esposa de Tupac Amaru, Micaela Bastidas, era su fiera compañera y confidente plena y dirigió el campamento rebelde, supervisando provisiones, manteniendo disciplina y erradicando espías. …” El poder de las mujeres en la revolución fue evidente en sus acciones. La rebelión de Túpac Amaru se ha convertido en un “potente símbolo de los derechos indígenas en toda América Latina” -Publishers Weekly. Túpac Amaru fue obligado a presenciar la decapitación de su esposa y su hijo antes que se llevara a cabo su propia sentencia de muerte como recuerda el cantautor Atahualpa Yupanqui.

Atahualpa Yupanqui
El Sacrificio de Tupac Amaru

Eran las primeras claridades pintando fantasmas
en las roquedades cerca de Cuzco.
Huyendo de los vientos fríos se diluía la madrugada,
era la hora en que los cantos del gallo
cava la mina del alba.
Sombra de soldados ascendían hacia la meseta,
Ilevando a José Gabriel Condorcanqui,
al jefe de los comuneros de Tinta
el Túpac Amaru
el cacique la de la comunidad quechua,
corpulento, de honda voz vigorosa,
el hombre tierra que decidía por muchos el anhelo de todos:
LIBERTAD.
Entre las peñas,
ponchos escondidos espiaban los movimientos del opresor.
José Gabriel Condorcanqui fue sentado sobre una piedra grande
junto a un poste donde sería ajusticiado
con el procedimiento del vil garrote.
Una cuerda sujetaría su cuello
y el torniquete darfa vueltas y vueltas manejado por el verdugo.
Comenzó la ejecución pero la cuerda se trizó,
quizás gastada.
Muchos años después el poeta Abreu Gómez
transcribiría el comentario de Túpac Amaru:
“hará falta mucha cuerda
para ahorcar a todo un pueblo”.
Fue entonces -y ya el sol reinaba sobre las cumbres-
cuando José Gabriel fue sujeto con lazos por sus extremidades
a cuatro caballos cuyos jinetes, a una orden
tirarían hacia los cuatro puntos cardinales.
La honda voz del cacique no pidió ni clemencia ni favores.
Sólo crines al viento del Ande
y un sonido de espuelas prontas a hendir ijares
para cumplir una barbarie, para despedazar un corazón estaqueado.
Un gran testigo, un eterno testigo,
el sol.
Y detrás de las peñas
un puñado de ojos gastados,
desesperadamente fijos en el hombre querido,
en el amado tatai (padre) de los indios comuneros.
De pronto, la orden.
Sin voz que temblara, sin Dios que la enmudeciera,
sin un soplo de alma buena capaz de detenerla.
Y la voz estalló como una campana de muerte,
enemiga del sol y de la piedra,
enemiga del verdor y del maíz que se mecía
en las laderas allí abajo.
Ni un cóndor en el aire.
Ni un rastro de vicuña.
Só1o el viento en el Ande.
Concluído el suplicio, recogidos los lazos,
ellos fueron descendiendo la meseta momentos después,
desaparecían entre los pajonales como pumas hartos.
José Gabriel Condocanqui quedó ahí,
como un cántaro roto entre las piedras.
Pero el viento aprendió a decir su nombre y lo repitió por todas las quebradas por todo el Tawantisuyu
-los cuatro rumbos de la América india-
repitió su nombre el viento:
Túpac Amaru
Túpac Amaru
Túpac Amaru.
Aunque de una tierra y de un idioma diferente, el rapero Túpac Amaru Shakur no sólo compartió un nombre con los anteriores sino algo de su poder. Fue comparado a Cristo, descendiente del Dios cristiano, por la comunicóloga Ebony A. Utley, autor de Rap y religión, comprensión del dios de los Gangsta, y sigue la convención anglosajón de usar solamente la primera parte de su nombre.

“Jesús nació en pobreza en un pesebre de Belén. Túpac nació en pobreza en la ciudad de Nueva York. Como bebés pobres de una minoría, sus familia se movía de lugar en lugar. La familia de Jesús huyó para evitar la opresión del estado, o sea la ira de Herodes. Herodes quería matar a Jesús simplemente por ser quien era. La familia de Tupac entraba y salía de sus refugios para evitar la opresión del estado, también conocida como racismo institucionalizado. Nadie quería ayudar a (su madre) Afeni por lo que era: ex miembro del partido de las panteras negras. Los padrastros de ambos niños provenían de linajes con personajes sin escrúpulos. No había cuchara de plata para ninguno de los niños.

“Bajo estas circunstancias, Jesús y Túpac llegaron a ser intelectuales descarados que hablaban la verdad dondequiera se encontrara la injusticia. Les gustaban las palabras y eran narradores maestros. Como solteros de 20 años autodidactas y desempleados, les importaba muy poco la percepción de los demás y confraternizaban con las mujeres sexualmente licenciosas, con los pecadores, disfrutaban de una buena fiesta, apreciaban el buen vino, tenían el temperamento fuerte, usaban el lenguaje profano con la gente religiosa, elogiaban la fidelidad por encima de lan piedad religiosa y honraban a Dios más que al gobierno.

“Las demandas públicas de justicia acompañadas de un aparente desprecio por las costumbres sociales rápidamente pusieron a Jesús y a Túpac bajo vigilancia constante. Ambos fueron traicionados y finalmente asesinados mientras todavía estaban en su mejor momento. Aquí es donde las comparaciones se descomponen. Jesús fue inocente. Túpac fue declarado culpable de abuso sexual. Y su obra, de hecho, señala muchas actividades inmorales “. http://www.newblackmaninexile.net/2012/09/tupac-shakur-jesus-and-resurrection.html

La entrevista de Túpac Shakar en 1992 con MTV fue encontrada a la luz de los acontecimientos del momento en los Estados Unidos. El rapero insiste que se necesita algo revolucionario “para que haya cambio”. A todo el mundo se les enseña en la escuela que si se quiere tener éxito, hay que ser como Trump; todo es “dame, dame, dame, aplastar, aplastar, aplastar”.

“Todo el mundo necesita un poco de ayuda en su camino a ser autosuficiente”, explica. “Ninguna persona independiente nació y creció así independientemente. Trabajó y aprendió el trabajo en equipo: la cooperación, la unidad y la lucha. Recién después se independizó. Tenemos que enseñar e inculcar eso”.

“No hay manera de que estas personas deban poseer aviones cuando la gente no tiene casas, apartamentos, chozas, bóxeres, pantalones”

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