costumbres, folclore

Oro y encanto de la laguna de Puma Cocha

En los andes del Perú en la ciudad del Cusco tiene una gran cantidad de cochas (lagunas), cada una de ellas tiene un nombre en particular.

Les dan diferentes usos dependiendo la necesidad de la gente por ejemplo la laguna de Piuray que abastece de a agua a la ciudad del Cusco, otras lagunas que sirven de criaderos de truchas y pejerrey, pero otras poseen historias escalofriantes que casi ninguna persona se atreve a pasar por estos lugares.

Estas lagunas guardan grandes secretos, se dice que muchos tesoros están ocultos en lo más profundo y que están custodiadas por sirenas, extrañas criaturas que no se saben mucho de ellas y que solo traen muerte y desgracia a quien intenta buscarlas.

Cuenta la historia que no muy lejos del valle sagrado de los incas existe una cocha(laguna) llamada Puma Cocha y que en luna llena ocurre actividades indescriptibles, un hombre con su burro llevando sal pasaba a un costado de la laguna, el cielo nublado y el reloj marcaba las 5:40 de la tarde.

Puma Cocha Lake (Walter Coraza Morveli)
Puma Cocha Lake (Walter Coraza Morveli)

El hombre no se había percatado de lo tarde que era de pronto en la orilla aparecieron pescados dorados de gran tamaño moviéndose bruscamente causando gran alboroto. Era oro puro para aquél que pudiese cubrirlos con una manta y después llevarse el botín, no había forma eran demasiado grandes.

Todo el alboroto causo olas de gran tamaño que termino hundiendo al hombre y su burro, era lastimosa la noticia se había tragado la laguna a este hombre más solo había quedado el burro que salió huyendo de este lugar.

Esta no era la única historia, después de muchos meses como los adultos murmuraban que había oro en esta laguna un joven de 15 años que había oído la conversación y sin pensarlo dos veces había corrido a la laguna para probar suerte y haber si no encontraba algo. Dicho y hecho llego a la orilla todo estaba tranquilo y calmado de pronto en la orilla vio dinero regado y sin pensarlo corrió a recoger.

Había la cantidad de doscientos nuevos soles regados en un sol, dos soles y cinco soles, por lo menos tardo como 10 minutos en recogerlos, pero ya era tarde la laguna quería cobrar nuevamente una persona. El joven no podía mover los pies era como una parálisis de pronto apareció un anciano que caminaba por ahí corriendo en su ayuda.

Logro salvar al muchacho, el muchacho se quedó con el botín, pero había pagado el precio, no pudo caminar por más de dos años. Los familiares tuvieron que realizar pagos y llevar diferentes ofrendas a la laguna para que el joven pueda recobrar la movilidad.

Así como estas dos historias ocurrieron muchas más en muchos de los casos algunos se salieron con las suyas consiguiendo el botín, pero otras pagaron con sus vidas. La laguna de Puma Cocha aún guarda grandes secretos esperando a los viajeros.

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