Comentario

La sociedad indígena de canes y el Cusco

La sociedad que elaboran los canes en el Cusco es compleja. Rondan y se entretejen con los espacios humanos de la ciudad y la región, aunque rara vez van lejos de su gente. Suscita controversia, sin embargo, cuando sus libertades entran en conflicto con nociones de civilización y el cuidado apropiado de “mascotas”.

Hemos experimentado esta controversia en nuestra página. Hace unos tres años J.R. Riley publicó “Misunderstanding the Canines of Cuzco” (Malentendiendo los caninos del Cusco) en la que arguyó a favor de la libertad de los perros en la ciudad imperial, sobre todo en sus zonas altas, donde puede caminar y socializar como quieran. Muchas personas han respondido con preocupación por los perros que tildan de “abandonados” y comentan que no cuentan con servicios de veterinarios ni, según ellos, de humanos que les cuiden.

A Dog in the Sunlight (Photo: Walter Coraza Morveli)
A Dog in the Sunlight (Photo: © Walter Coraza Morveli)

El argumento ha sido intenso por el contraste entre valores resonantes y fuertes: “libertad” y “adaptación social” a diferencia del rol de los seres humanos para con los caninos y cómo deben “cuidar” de sus “mascotas”.

Me meto al debate para agregar otro matiz, algo diferente. En el estado norteamericano de Nuevo México circula una petición pidiendo al estado que nombre can oficial del estado al “Rez Dog”. Éstos no son los perritos mimados como mascotas que se encuentran en muchas casas de las ciudades de Albuquerque y Santa Fe, entre otras del estado. Más bien son animales que rondan libremente en las reservaciones de los indígenas norteamericanos, sobre todo de los Indios Pueblos. La relación entre los caninos y humanos es antigua y tradicional.

El reportaje de la petición me hizo preguntar si en el Cusco no se aprecia también una práctica indígena de convivencia con los perros que difiere de la costumbre de los occidentales con sus ideas de cómo deben ser las “mascotas”. No lo sé, aunque la idea merece consideración plena, porque si es cierto es un fenómeno que se extiende por toda América. Los indígenas tendrán tradicionalmente, ancestralmente, una relación diferente con sus canes que los Europeos contemporáneos y los que son influenciado por sus nociones poderosas.

Canines roam freely around Cusco's neighbourhood (Photo: Walter Coraza)
Canines roam freely around Cusco’s neighbourhood (Photo: ©Walter Coraza)

El antropólogo Eduardo Kohn se ha explayado en describir cómo se relacionan los perros y la gente entre los Sacha Runa de la selva ecuatoriana. Tal como en el Cusco, los perros se ven como intermediarios entre los humanos y el mundo de los otros animales y, sobre todo, los espíritus y otros seres poderosos. Los Sacha Runa tal vez no penaran ni harán cortar el pelaje de sus perros pero le prestan mucha atención en su libertad para que puedan comprender mejor el mundo que ambos habitan. Los canes cuentan con un rol central.

Vale apartarnos del pro y contra en cuanto a los caninos, sin olvidarnos de su bienestar, para considerar qué sería la relación indígena con los caninos y la idea de su sociedad en que los indígenas suelen poner valor. No debemos apresurarnos en imponer los modales occidentales y debemos buscar comprender las relaciones entre humanos y canes y la sociedad que cultivan los caninos en interacción con perros, otros animales, seres humanos, y los espíritus.

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