cuentos, folclore

Demonios en los gatos de los techos

Los gatos son animales muy curiosos y a la vez ocultan muchas cosas, se podría pensar hasta que son celosos si se les da mucha confianza. Cuenta la historia que una anciana había rescatado a un pequeño gatito que encontró en una casa abandonada, se lo llevo consigo a casa para cuidarlo.

En su crecimiento como toda mascota era muy tierno y juguetón, claro una buena noticia era que en la casa ya no había roedores y por un buen tiempo estuvo tranquila la casa.

The Devil Cat (Hebert Huamani Jara)
Gatos y domonios (Hebert Huamani Jara)

Se sabe que cuando los gatos son machos suelen abandonar la casa en busca de alguna hembra y en muchos casos ya no vuelven nunca.

Un día de luna llena se escuchó el llanto de un bebe que venía del techo de la casa, cuando la anciana miró para arriba estaba su gato haciendo este tipo de sonido. La anciana no le prestó atención y dejo pasar esa noche como si su gato estaría tratando de conquistar a otra gata.

De pronto en la casa se empezó a escuchar sonidos raros, otros gatos tacheros habían venido como para hacer una reunión. Al día siguiente la anciana que conocía mucho sobre gatos y las cosas anormales que hacían, corto un pedazo de cada una de las orejas a su gato.

El pobre gato quedo días en la casa hasta que sano sus heridas para que en la próxima luna llena pueda salir. De pronto empezaron a llegar más gatos y hacían sonidos como niños llorando, esta escena era una reunión de gatos como si fuera una reunión de demonios.

Todos los gatos estaban parados en dos patas y sus colas se movían de un lado al otro, cuando vieron al gato de la anciana quedaron todos enfurecidos porque tenía las orejas cortadas. De pronto todos se pusieron alrededor de él, el gato más grande lo tiro al piso y con las patas de adelante empezó a golpear el pecho del gato de la anciana hasta que algo salió de su interior.

Este era como el alma de un demonio, mientras el gato quedo liberado y escapo despavorido hacia su casa. Todos los gatos hicieron como una procesión con el alma del demonio, parados en dos patas maullando y se fueron lentamente.

El gato de la anciana quedo libre y paso el resto de su vida junto con ella.

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