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El Museo Inca, un viaje en el tiempo Inca

El Palacio del Almirante y Museo Inca se encuentra a una cuadra de la plaza de armas del Cusco, en la calle Córdova de Tucumán, al lado del colegio San Francisco de Borja donde estudio el revolucionario Túpac Amaru II. Visitar esta casona con mucha historia es hacer un repaso de una parte importante de todo lo acontecido en el Perú pre-Inca e Inca.

Casa del Almirante, Museo Inca (Walter Coraza Morveli)
Casa del Almirante, Museo Inca (Walter Coraza Morveli)

Cuando llegamos a la puerta del museo, personas nacionales y extranjeras iban saliendo.  Comentaban lo que vieron. Decían: “¿cómo hicieron todo eso? y ¿cómo es que quedo todo en el recuerdo?”. Uno a uno y en grupos cruzaban la puerta principal sin poder dejar atrás el museo y sus exposiciones.

Al ingresar al museo, lo primero que se puede ver en el pasillo alfombrado de rojo es la estatua de un Inca con los brazos abiertos dando la bienvenida a los visitantes. A su lado está una manta con colores y  diseños Inca.  Esta anuncia con letras al Palacio del Almirante como el Museo Inca, una combinación interesante.  Una Casona española de élite que nos introduce al pasado Inca.

Es impresionante ver como se mantiene esta casona y sus espacios con el pasar del tiempo. Las paredes de color crema exhiben cuadros y pinturas con imágenes de los complejos arqueológicos y de los protagonistas del Imperio Inca. En medio del edificio, su patio nos muestra una pileta labrada en piedra con imágenes de leones. Debajo de los portales del primer y segundo piso desfilan mantas y jarrones que nos levantan el interés por ingresar a las diferentes salas. Toda la casona aun preserva el estilo Español de los siglos XVI-XVII. Aunque sea bastante española, encierra y nos enseña lo Inca.

Patio de La Casa del Almirante, Museo Inca (Walter Coraza Morveli)
Patio de La Casa del Almirante, Museo Inca (Walter Coraza Morveli)

El museo cuenta con 16 salas donde se exhiben las cuatro etapas de la cultura peruana  (pre-inca, inca, colonial y republicano).  En ellas encontramos objetos trabajados en piedra, arcilla, madera, textil y metalurgia. También se pueden apreciar maquetas del urbanismo y arquitectura de los complejos arqueológicos de Choquequirao, Maras Moray, el templo de Qoricancha, el puente de paja de Keswachaka y de la maravilla de Machupicchu. Cada una cuenta con la descripción respectiva.

Las tres salas del primer piso guardan muestras de civilizaciones Pre-Incas del Peru más allá del Cusco.  e encuentran en sus vitrinas cerámicas, huacos, jarrones y vasos ceremoniales de las  culturas pre-incas Chancay, Moche y Nazca halladas hace 500 A.D. También se muestra el mapa del Collasuyo con su descripción.

Cerámicas Incas (Walter Coraza Morveli)
Cerámicas Incas (Walter Coraza Morveli)

Todo esto era interesante. Lo que me detuvo a contemplar con detenido cuidado fueron los monolitos labrados en piedra con forma de puma y de la lítica de Pucará. Estos todavía se ven intactos y bien trabajados detrás de los vidrios de los exhibidores.

Las personas se muestran impresionadas por el arte y los restos exhibidos. En cada vitrina se detienen a leer y conocer un poco del gran imperio inca.

Desde el interior de la tercera sala sube un camino en forma de caracol que nos lleva al segundo piso, donde se divide en un largo pasillo las otras trece salas resaltantes, a cada paso se puede apreciar maquetas que muestran el medio ambiente, la producción de alimentos del departamento del Cusco en sus tres regiones, yunca, qeswa y puna.

A medida que vayamos ingresando a la sala podremos observar la evolución histórica de la región del Cusco. En el inicio se observan los grupos que habitaban el valle del Cusco hace 5000 A.C., como los hombres de Espinar, Chawaytiri, etc. Asimismo se aprecian salas que nos explican arqueológicamente la evolución del valle del Cusco en tiempos arcaicos. Luego vemos los estados regionales del Cusco empezando por las culturas Chanapata y Marcavalle para seguir con los Qotacalli, Lucre, y Killque.

Mientras vamos caminando podemos observar objetos ceremoniales hechos de arcilla como vasijas, platos, illas que pertenecen a la Cultura Inca en su máxima expresión, los cuadros que van en las paredes nos dan una idea de cómo se hizo la gran Machupicchu, así como podemos observar evidencia de las herramientas que se utilizaron para hacer los grandes trabajos arquitectónicos como Choquequirao.

Mas Cerámicas (Walter Coraza Morveli)
Mas Cerámicas (Walter Coraza Morveli)

Recordando y viviendo la época Inca pasamos a la sala de las momias donde podemos observar y formarnos una idea de cómo se hacían los entierros incas -un poco escalofriante. También se observan las trepanaciones craneanas que nos dan idea del gran avance en medicina de los antepasados pre-incas.

Es tan gratificante repasar esta parte de la historia Inca que ha dejado un legado excepcional lo cual nos invita a respetar, cuidar y enseñar a los más pequeños sobre nuestras raíces.

Siguiendo con nuestro recorrido debemos también observar el cambio que se sufrió a la llegada de los españoles en el año de 1533 y es así que las salas siguientes nos muestran los cambios que se hicieron gracias la llegada de los occidentales, tanto en lo artístico, cultural, vivencial, tradicional, etc. Fue un cambio que nos afectó como cultura.  Pero nuestra sociedad lo sobrevivió a pesar del tiempo y supo sincronizar para su supervivencia.

Detalle en el Techo techo de una de las Salas (Walter Coraza Morveli)
Detalle en el Techo techo de una de las Salas (Walter Coraza Morveli)

El museo Inca también conocido como el Museo Arqueológico de la UNSAAC del Cusco, es el museo más completo, con salas temáticas amplias.  Si desea visitarlo, el costo del ingreso es 10 soles para adultos y 5 soles para los niños. Para cusqueños el ingreso es gratuito previa presentación de DNI.

La Casa del Almirante es, sin duda, un gran ejemplo de la arquitectura colonial en la ciudad. La casona perteneció a una de las ilustres familias de conquistadores, los Maldonado, aunque en tiempo de los incas le perteneció al Inca Huáscar. Los escudos de la familia Española se pueden observar en la parte frontal de la Casona, aunque los restos de la Época de Huascar quedan escondidos dentro de ella.

Arquitectura del Balcon de La Casa del Almirante , por detrás la Plaza de Armas (Walter Coraza Morveli)
Arquitectura del Balcon de La Casa del Almirante , por detrás la Plaza de Armas (Walter Coraza Morveli)
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