Comentario

¿Cómo es tan central el español castizo en el Cusco?

La centralidad de ese español castizo y de alcurnia me fascina esta mañana cuando no falta mucho para que los escolares entren en vacaciones invernales y dejen por un tiempo los centros educativos. Enfatizo la posición central de ese español por que hay muchos españoles y, además, bajo su bandera hay hasta distintos idiomas que se ven amarrados al sistema de lenguaje, definido por la Real Academia Española y un ejercito de reproductores de ese dialecto oficial, que se digna de ser idioma, el único en su dominio.

Los cerros altos, alrededor de Cusco, se ven secos y quemados por el frío, augurio del invierno por venir a la ciudad imperial.  No falta mucho para que los vendedores en sus calles y mercados comiencen a ofrecer la famosa papa helada, algo típico de la temporada.

Consisten en papas que dejan a la intemperie para que hielen de noche y luego con el calor del día derriten los cristales de hielo. Se considera que la papa fue cocida por el hielo, una de las técnicas clásicas indigenas de cocción en el Perú.

Reparo en ese plato tan típico del país y de la antigüedad de su civilización.  A la vez que Perú se considera tierra de los Incas, Huancas, Moches y muchos más, es además un país hispano, ligado por idioma y cultura a la península ibérica y a los otros países donde el idioma de Cervantes exige centralidad.

La centralidad de ese español castizo y de alcurnia me fascina esta mañana cuando no falta mucho para que los escolares entren en vacaciones invernales y dejen por un tiempo los centros educativos. Enfatizo la posición central de ese español porque hay muchos españoles y, además, bajo su bandera hay hasta distintos idiomas que se ven amarrados al sistema de lenguaje, definido por la Real Academia Española y un ejercito de reproductores de ese dialecto oficial, que se digna de ser idioma, el único en su dominio.

Colegiales en el Cusco (Walter Coraza Morveli)
Colegiales en el Cusco (Walter Coraza Morveli)

Esta mañana vine a la Plaza de Armas de la Ciudad del Cusco con un taxista que tenía orgullo de descender de las panacas reales incaicas y, a la vez, me hablaba un español andino exquisito. No era el español oficial. De hecho podría considerarse otro idioma, gracias a su gramática particular y diferente de la de la Real Academia. Me encantó.

Claro que en Cusco se habla el Quechua también con sus diferentes variantes. Junto con la complejidad y gran variación del español acá  la ciudad se vuelve laberíntica en términos linguísticos. Es por eso que mi pregunta en cuanto a la centralidad del idioma de Cervantes toma importancia.

Sin embargo no es eso solamente, si no el hecho que el Cusco se está ligando cada vez más al mundo anglo parlante, pero por el momento me quedo con la pregunta de la importancia del español forjado por élites y literarios españoles a través de siglos.

El otro día me hablaron de una experiencia en una escuela pueblerina de la sierra peruana. Una profesora excelente hacía que los estudiantes memorizaran poemas del corpus clásico español y peruano, a la vez que realizaran porciones de El Quixote y de Bodas de Sangre. La experiencia impactó a los estudiantes, como debe de ser, pero a la vez estableció una relación fuerte y de dependencia entre La Real Academia, España, y sus seguidores, y este rincón del mundo dizque hispano.

Digo así no porque no sea hispano, sino para dirigir la atención a la expresión “dice que”, o sea a las formas de establecerlo como hispano cuando el Peru es propio y particular, o sea no hispano. Con el término hispano o español se ocultan esas otras formas como dialectos, jergas, regionalismos, y barbarismos.

Las escuelas son donde muchos chicos encuentran ese español formal, tanto como en otras instituciones de la sociedad formal, o sea las cortes, el hospital o clínica y agencias gubernamentales. A la vez, hay que reconocer el papel importante de los medios y de la Internet en establecer esa relación de legitimidad frente a la falta de la misma para lo opacado que en verdad debe ser el lenguaje de la mayoría.

Ahora tendré que agregar publicaciones en el Quechua como el Quijote y el Principito, traducciones del español, a la vez que hay poesía y hasta una novela escrita directamente en Quechua. Todo eso es un gran logro, pero a la vez confirma la centralidad del español con cepa en la vida Peruana, y su negación de formas y realidades indigenas.

La antropóloga limeña Marisol de la Cadena, en un libro reconocido, Earth Beings: Ecologies of Practice across Andean Worlds, establece las brechas de traducción y prácticas que establecen la dedicación a ese español tanto como la devoción a otros seres, como las montañas, peñascos, ríos, etc. Así establece otro polo de la realidad peruana, que es desde luego importante, el de las comunidades y sus devociones a la tierra y sus diferentes seres.

Sin embargo, hay toda una sociedad y una gama de formas y prácticas linguísticas entre medio las cuales también se suelen opacar y desentender por el hispanocentrismo,  o por el andinocentrismo de muchos académicos, y al decir eso no me refiero a cualquier forma de español, sino la central, la que pretende ser el eje de circulación de la rueda social peruana.

Es que también pes se habla de muchas formas no más.  El castellano no es pues uno solo. Había sido como el arcoíris. Tiene muchos colores. Se habla diferente pero.

Les dejo con ese toquecito del español andino que estaba hablando esta mañana y la imagen de una papa helada que pronto podremos comer, siempre con su quesito. 

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